Un poco de emoción sin embargo al encontrarme, en este pueblo de Montmeyran que dejé lástimosamente hace poco, después de vivir en él más de 30 años.

Algo de placer también al encontrar caras conocidas, y entre ellas, a nuestros amigos de las clases de español de la MJC. Vinimos en 2009, aquí mismo con un grupo distinto, con un repertorio diferente, y nos habían acogido ya muy bien.

Aquella noche con tapas, Paella, bajo el sello de la patria de Cervantes, fue muy cálida, con un grupo de voluntarios activos y aficionados.

Aquel sábado, ante una asamblea numerosa, nosotros hemos intentado proponer algo nuevo : un repertorio renovado en más de un 50% desde 2014, con temas tradicionales K’antus – Italaque inéditos, con la ayuda puntual , de Sybille, Ludivine, y Samuel, cómplices de los talleres Wiñayataqui. Mientras estaba Samuel detrás del equipo de sonido para brindarnos un sonido impecable.

Nuestra satisfacción fue asi doble: agradar al auditorio y a la vez a uno mismo y presentar también un espectáculo que queremos modestamente acercar cada vez más a lo autentico.

Es necesario decir que contamos con la ayuda de nuestro amigo Julio, cuyo toque se puede reconocer, tanto en la calidad de los temas tradicionales, en la elección de esos temas (Puñales, Chinchaysuyo) como en la ayuda para la transcripción de algunas frases en Quechua (Rosita Bandida). Su colaboración implícita tiene para nosotros un valor inestimable.

Ya hemos tomado la resolución de no abandonar y de seguir con los ensayos sin tardar.

Nos citamos para la próxima! Hasta pronto